ALET brinda una capacitación institucional para funerarias que buscan elevar la calidad humana y profesional de sus equipos y construir una forma de atención capaz de transmitir respeto, seguridad, sensibilidad y genuino apoyo a cada familia.
Puede convertirse en una institución donde las familias perciban que hay personas preparadas para recibirlas, escucharlas, orientarlas y acompañarlas con profesionalismo en un momento profundamente sensible.
La transformación funeraria comienza cuando una institución comprende que
la calidad del servicio no depende únicamente de sus instalaciones,
sus procesos o su capacidad operativa.
También depende de cómo cada integrante del equipo recibe, habla, escucha,
informa y responde frente a una persona que acaba de atravesar una pérdida.
Una institución profesional se reconoce no solamente por lo que hace, sino por cómo hace sentir a las personas a las que presta servicio.
Comprender que detrás de cada trámite, decisión y servicio existe una persona atravesando una pérdida.
Sustituir la improvisación por conocimientos, criterios y herramientas que permitan actuar adecuadamente incluso ante situaciones complejas.
Lograr que cada familia perciba que está siendo atendida por una institución que comprende la sensibilidad del momento y sabe cómo acompañarla.
Desde una perspectiva tanatológica, ALET trabaja sobre conocimientos y situaciones aplicables a la realidad cotidiana de una funeraria. No se busca convertir al trabajador en terapeuta. Se busca que pueda actuar de forma correcta, segura, respetuosa y profesional.
Entender las reacciones que pueden presentarse inmediatamente después de una pérdida.
Cómo recibir, preguntar, escuchar, explicar y acompañar respetando los tiempos de la persona.
Expresiones adecuadas, frases que conviene evitar y formas profesionales de comunicarse.
Shock, llanto, enojo, desorientación, reclamos y otras respuestas emocionales.
Consideraciones para suicidio, accidentes, muerte violenta, fallecimientos infantiles o inesperados.
Creencias religiosas, culturas, configuraciones familiares y decisiones personales.
Qué corresponde hacer, qué no corresponde y cuándo una situación debe escalarse o derivarse.
Reconocer el impacto de trabajar permanentemente en contacto con muerte, pérdida y sufrimiento.
El impacto de un servicio funerario también se construye en gestos, palabras y conductas aparentemente pequeñas.
Que alguien tuvo paciencia para volver a explicar algo.
Que nadie la apuró.
Que un trabajador supo guardar silencio.
Que se respetó una creencia o decisión particular.
Que ante una situación difícil el personal sabía cómo actuar.
Que sintió que quienes estaban allí comprendían verdaderamente la
importancia de ese momento.
Cuando todo el equipo comparte criterios de atención, la capacitación
deja de depender de la sensibilidad individual de cada trabajador.
Se transforma en una manera de trabajar.
Una cultura donde el profesionalismo, el respeto y la consideración
hacia el doliente forman parte del estándar de calidad de la institución.
La capacitación se brinda directamente a funerarias e instituciones. ALET coordina la implementación para que el equipo pueda realizar el recorrido formativo de manera organizada.
Permite capacitar equipos sin depender de que todo el personal coincida en un mismo día u horario.
Videos, ejemplos, situaciones reales, materiales descargables y herramientas pensadas para su aplicación cotidiana.
La funeraria puede organizar la formación de todo el personal que mantiene contacto directo o eventual con familias.
Cuando la totalidad del personal que interactúa o puede interactuar con familias completa la formación, la institución podrá acceder al reconocimiento correspondiente como empresa con personal capacitado por ALET en atención humanizada al doliente, de acuerdo con las condiciones del programa.
La transformación de la atención funeraria parte de principios universales:
dignidad, respeto, comunicación adecuada, profesionalismo y comprensión del duelo.
ALET recibe solicitudes de funerarias y organizaciones de distintos países
interesadas en elevar la calidad humana de sus servicios.
Esta propuesta no funciona como una inscripción individual abierta. Es un servicio institucional que la funeraria solicita directamente a ALET.
Contanos brevemente sobre tu funeraria y el equipo que querés capacitar.
Analizamos las características generales y el alcance de la capacitación.
ALET presenta las condiciones correspondientes para implementar la formación.
El personal comienza un recorrido orientado a elevar el estándar humano y profesional de la atención.
Una institución preparada puede transformar profundamente la experiencia de una familia en duelo. Capacitá a tu equipo para brindar una atención que combine profesionalismo, respeto, conocimiento y genuino acompañamiento.
Servicio institucional exclusivo para funerarias y organizaciones del sector.